HISTORIA & OBJETIVOS


HSITORIA DE LA AAP

La Asociación Argentina de Psicomotricidad (AAP) quedó legalmente constituida a principios de 1977, siendo sus socios fundadores: Myrtha Chokler, Alicia Esparza, Amalia Petroli, Paulina Seijas, Lilian Kohan y Lía Astudillo. Allí se inician los dictados de los primeros cursos que abordan diferentes temáticas relacionadas a la psicomotricidad, con duración semanal. Numerosas reuniones científicas, jornadas, seminarios, mesas redondas, cursos y conferencias fueron promovidos desde la creación de la AAP, a lo largo de todos estos años.
En el año 1980 se organiza como la Escuela Argentina de Psicomotricidad, ofreciendo una formación sistemática en Psicomotricidad de tres años de duración a profesionales provenientes de las áreas de la salud y de la educación. La escuela se crea respondiendo a la demanda de numerosos profesionales, frente a la necesidad de profundizar, conocer, informarse sobre esta práctica que comenzaba a resonar en los ámbitos educativos y hospitalarios. Se hacen cargo de esta formación fonoaudiólogos, docentes, psicopedagogos, kinesiólogos que habían estudiado psicomotricidad en el exterior.
En 1982, se reformula el Plan de Estudios original de la Escuela Argentina de Psicomotricidad, viéndose la necesidad de incrementar la carga horaria para poder brindar una formación más completa, enriquecida con los aportes de la experiencia que estaba adquiriendo el campo de la Psicomotricidad. En 1985 se creó el Departamento de Extensión Docente y Difusión de la Psicomotricidad ante la necesidad de canalizar en forma organizada los pedidos dirigidos a la AAP para realizar docencia en Cátedras o Cursos en diversas instituciones.
Esto fue de significativa importancia para la AAP porque implicó asumir una nueva etapa del crecimiento institucional con un doble aspecto: por un lado la proyección institucional más allá del marco de la sede para difundir la Psicomotricidad, insertarse en la comunidad y publicitar las tareas y proyectos de la AAP. Por otro lado, abrir la posibilidad, respaldada y avalada institucionalmente, a los psicomotricistas docentes y socios de la AAP para la participación en esta tarea.
En 1988 se vuelve a plantear la necesidad de modificar el Plan de Estudio de la "Formación de Psicomotricistas”, se replantean entonces, programas, contenidos, metodologías, ya que la psicomotricidad crecía a nivel mundial, tanto en su desarrollo práctico como teórico específicos, siendo a su vez, cada vez más requeridos sus aportes en los ámbitos interdisciplinarios tanto en la salud como en la educación. Se considera en ese momento prolongar una año más su curso de Formación de psicomotricistas.
En diciembre de 1991 la AAP crea el Instituto de Perfeccionamiento Docente. Su objetivo fue informar y difundir la Psicomotricidad en el ámbito docente. Dictó numerosos cursos, seminarios y conferencias a docentes interesados en la temática otorgando certificados avalados por SNEP. La AAP sostuvo la formación de Psicomotricistas a través del Instituto Escuela Argentina de Psicomotricidad que en 1998 consigue la legalización del título "Psicomotricista especializado en salud y educación” reconocido por la Dirección General de Educación de Gestión Privada de la Secretaría de Educación del Gobierno Autónomo de la Ciudad de Buenos Aires, con la característica Nº A – 1352.
En el año 2000, se firma el acuerdo entre las Autoridades de la AAP y de la Universidad de Tres de Febrero, para iniciar la Primera Formación Nacional de Grado que habilita al Licenciado en Psicomotricidad a desempeñarse en los ámbitos de salud y educación. En el año 2001, el Ministerio de Educación Nacional autoriza a la Universidad Nacional de Tres de Febrero, radicada en la Provincia de Buenos Aires, por Resolución ministerial 185/2001, para que forme psicomotricistas tanto con competencias en educación como en salud, brindándole la posibilidad de otorgar los títulos de Técnico en Psicomotricidad y Licenciado en Psicomotricidad.
En el mismo año, se firma el "Convenio de Articulación entre la Universidad Nacional de Tres de Febrero y la Asociación Argentina de Psicomotricidad, por el cual se establecen las condiciones mediante las cuales los egresados del Instituto Escuela Argentina de Psicomotricidad con el título "Psicomotricistas especializados en salud y educación”, pueden cursar la Licenciatura en Psicomotricidad que dicta la Untref.

ROL HISTÓRICO DE LA ASOCIACIÓN ARGENTINA DE PSICOMOTRICIDAD

La AAP, además de brindar cursos y organizar eventos fue a través de su Escuela Argentina de Psicomotricidad, un lugar de formación, de la que salieron cientos de egresados que forjaron un campo en la Ciudad de Buenos Aires, el Gran Buenos Aires y algunos puntos del país. A fines de los ’70 y principios de los ’80 fue además un lugar de reflexión sobre muchos temas de terapia y educación en lo que precisamente "el cuerpo” llevaba la impronta de la desaparición en una sociedad militarizada, donde "el silencio era salud” y los argentinos éramos "derechos y humanos”; los métodos educativos, los procedimientos terapéuticos… todo estaba impregnado; de manera que cuando se ordenaba el silencio y acatamiento hubo un lugar entre varios, que permitió pensar con otros, hablar… y formarse en Psicomotricidad.
La Asociación Argentina de Psicomotricidad lejos de cerrarse, en unos de sus momentos más críticos, por el año ’98 generó una estrategia de supervivencia genuina y participó de un proyecto de creación de carrera universitaria que es un ejemplo de formación. Quedó demostrado que un grupo de personas con intereses particulares podían trabajar por un interés común y crear una zona franca al revés, donde todos en ese espacio se ocupan de lo común, revirtiendo así, Las concepciones neoliberales de los ’90 que hablaban sobre "aprovechamiento del lugar en las instituciones” o postulaban una suerte de coexistencia pacífica convirtiendo los lugares de formación y representativos en una especie de feria donde cada uno tenía "su puesto” regulado por las leyes del mercado.
El destino de la formación y de la profesión de Psicomotricista no puede ser el bien-pasar; debe ser el compromiso; compromiso personal, compromiso práctico, compromiso intelectual; compromiso por una sociedad más justa y equitativa; compromiso con el develamiento de las condiciones en que el cuerpo humano en su sentido amplio y psicomotor es sometido a diferentes condiciones de existencia que determinan las posibilidades de representación, de expresión y realización del sujeto” 1.
Desde que el informe de 1974 de la Comisión de Investigación Interministerial, trabajó para exponer la situación de la psicomotricidad en Francia y condujo a la creación oficial del título de Psicomotricista, mediante decreto de los Ministerios de Salud y de Educación, en nuestro país se generó un movimiento encabezado por profesionales de diferentes ámbitos que dio origen a distintas formaciones en la especialidad, para la preparación de estudiantes que tenían como objeto obtener el título profesional de Psicomotricista. Una de las introductoras de la temática en la Argentina fue una discípula del Dr. de Ajuriaguerra, la Prof. Dalila Molina de Costallat, quien luego de su formación en Francia, a su regreso, introdujo los primeros conceptos en nuestro medio, comenzando a formar docentes y profesionales, publicando sus experiencias a fines de los años sesenta.
Simultáneamente la Dra. Elsa Coriat investigó e instruyó a numerosos profesionales en la observación, evaluación e intervención en la infancia temprana.
En el año 1977, bajo la iniciativa de la Dra. Myrtha Chokler, Alicia Esparza y Amalia Petroli a quienes acompañaban un nutrido grupo de profesionales, se crea la Asociación Argentina de Psicomotricidad, cuyos objetivos centrales son la divulgación de la disciplina y la formación de profesionales en los principios básicos de la profesión.
A poco de su creación y con el objeto de cumplir con sus estatutos, en este caso el de formación de profesionales, se creó la Escuela Argentina de Psicomotricidad, dependiente de la misma Asociación. Durante más de veinte años esa formación inicial fue transformándose y fortaleciéndose, fue el más destacado centro de formación de post grado en Buenos Aires.
Los profesionales de la salud y docentes que se formaban como psicomotricistas en esa formación de postgrado: recibían un título NO OFICIAL. Lo que otorgaba la formación de la AAP era "idoneidad”. Los profesionales egresados de la EAP eran expertos en la materia: Psicomotricistas.
En este momento La Psicomotricidad tiene un título de Grado Universitario modifica sustancialmente aquella perspectiva, ya que ahora se trata también de tener en cuenta al campo del Derecho Positivo, que ordena legalmente, las relaciones entre los ciudadanos.
La AAP siempre fue acreedora de reconocimiento por parte de otras profesiones e Instituciones, es decir que supo generarse la legitimación social. De hecho la formación de los psicomotricistas fue siempre conducida en términos de excelencia y consistencia profesional.
Hoy a casi 40 años de su creación, sigue el camino de sus predecesores llevando adelante proyectos que privilegian la formación y la defensa de los derechos y obligaciones de los asociados.
La AAP cuenta con profesionales y estudiantes comprometidos en llevar adelante la práctica en un tiempo de consolidación y determinación del campo disciplinar bajo el marco de la regulación legal. El trabajo por la Ley de ejercicio profesional en la cual se considera a la psicomotricidad como disciplina autónoma, los proyectos de carrera hospitalaria, el programa de concurrencias y residencias y el reconocimiento de la profesión en educación constituyen los ejes de trabajo de la AAP.
Atender a la Institucionalidad de la Asociación Argentina de Psicomotricidad, es fortalecer el espacio de intercambio para que los disensos y los debates encuentren lugar para ser expresados en forma democrática.

1 Ernesto Ferreyra Monge, Psicomotricistas, socio de la AAP.

NUESTROS OBJETIVOS

• Apuntalar el reconocimiento profesional de los psicomotricistas y favorecer la creación de cargos en escuelas, hospitales, centros de salud, geriátricos y otros campos de inserción.
• Trabajar por la reglamentación del ejercicio profesional de los psicomotricistas y la creación de la matrícula profesional.
• Reunir en el seno de la Asociación a toda persona que se dedique y/o se interese por la Psicomotricidad.
• Fomentar el estudio y la investigación en Psicomotricidad.
• Facilitar la difusión de los estudios y trabajos realizados, ya sea por intermedio de la prensa escrita, radial o televisiva.
• Promover la vinculación con sociedades y centros de especialización en Psicomotricidad, extranjeras o nacionales, con el objeto de favorecer el intercambio científico.
• Organizar seminarios, coloquios, simposios, jornadas o congresos vinculados a la especialidad.
• Realizar publicaciones sobre temas de interés para los Psicomotricistas.